Todo empezó un 12 de noviembre en las calles de Madrid. Consiguieron arrancar a la gente esas ganas de dar y recibir abrazos. Porqué a veces, las ganas te llegan cuando menos te lo esperas y si el estímulo es el apropiado. Porqué en los tiempos que corren, los abrazos sinceros van muy buscados. Y que bien sientan.